Con la camiseta puesta
18.Sep.2016

El Sistema Nacional Integrado de Salud está cada vez mas entreverado.

ASSE ha estado en el tapete últimamente por graves dificultades en múltiples aéreas criticas, encarando las nuevas transformaciones y desafíos en este nuevo Sistema Nacional Integrado de Salud, que no es solo un slogan como plantean por ahí, sino que es una transformación, un avance en el cual hay que seguir poniéndole contenido y debe ser escuchada la voz de l@s trabajadores.

El mismo debe seguir avanzando, no detenerse y salir del letargo actual.

La novela de la Policlínica ex Filtro es un claro ejemplo de ello: falta de mando, ausencia de estrategia de comunicación institucional y un vacío enorme en el gerenciamiento de la mayor empresa del Uruguay, con más de 1 millón y medio de usuarios.

Una pésima comunicación, con una falta de estrategia institucional de 'cómo y cuándo' genera inquietud y preocupación. Una directora que le informa a los usuarios y trabajadores que el 1° de Octubre/2016 el ex Filtro cerraba. Y los usuarios se inquietan, porque quieren saber dónde van a poder ver a su médico de toda la vida o donde va a estar la enfermera que le controla la curación o donde va a retirar su medicación. Y los trabajadores nos inquietamos porque tenemos la incertidumbre de nuestra fuente laboral, cambios en el ámbito de trabajo... incluso ASSE reconoció haberse apresurado y equivocado la forma de comunicar ese cambio.

Pero no modifica su accionar, parece enorgullecerse de su falta de claridad y cercanía con sus usuarios y por lo que se ve, tampoco le interesa tenerla. Se deben fortalecer los ámbitos de discusión entre trabajadores, usuarios y gobierno.

Una estrategia de cercanía con sus usuarios y una política de comunicación institucional clara con funcionarios y usuarios, le ahorraría muchos dolores de cabeza.

El gasto exorbitante en camas de CTI, ambulancias y estudios especializados es otra de las grandes inoperancias de ASSE.

Para que los lectores se hagan una idea, se los planteo más simple: es como si la pizzería del barrio, como se queda sin el pizzero a las 2 de la tarde y en lugar de tomar a otro trabajador para que trabaje hasta las 22 hs pagándole mensualmente $ 25.000, compra a la competencia a $ 200 la porción de muzzarella, para venderla a $ 100 en su boliche, perdiendo $ 50.000 al mes.
Le quedó claro? Bueno, esa es la política de ASSE.

Pero esto no es nuevo. Los trabajadores venimos denunciando hace años. En las camas de CTI por ejemplo, que hay centros en las que pueden funcionar más camas de CTI, pero contratando personal obviamente, y en su lugar se prefiere pagar el doble en el privado. Se habla de falta de personal calificado, no será hora que la Universidad, ASSE y el Poder Ejecutivo se pongan a pensar y planifiquen estratégicamente como dar respuesta a las necesidades de acá a 10 años. No se puede perder más tiempo en esto hasta cuando las corporaciones van a decidir quien estudia y quién no.

Porque el gasto obsceno que se han comprobado en ambulancias es un síntoma y no la enfermedad. Ese gasto es para traslados a estudios especializados fuera del hospital y a CTI o block quirúrgicos privados?

La realidad del interior se ve más claramente el contraste del publico/privado, donde los privados juegan y presionan para que ASSE no crezca y donde realmente los trabajadores ponen el alma a la hora de atender a nuestros usuarios, con jornadas extensas y realidades totalmente distintas a las que se vive en la capital.

Los trabajadores somos cabezas duras, y no entendemos muchas cosas...

No entendemos por qué no se brindan estos servicios dentro de los hospitales de ASSE.

No entendemos por qué pagar afuera lo que podemos tener mucho mejor adentro.

No entendemos por qué ASSE no tiene una política clara de comunicación interna y externa.

No entendemos por qué ASSE reconoce que tiene esos problemas, pero no actúa para solucionarlos.

No entendemos porque ASSE hizo caso omiso a las denuncias de los trabajadores y ahora se hace eco de las mismas denuncias de diputados de la oposición.

No entendemos porque ASSE no sale a contestar claramente a algunos ataques de la prensa.

Porque en toda esta inoperancia gerencial, también hay entreverado algún bicho carroñero en busca de resultados electorales.


Las denuncias de la oposición no son nuevas, ni producto de su pericia. El diputado por el Partido Nacional, Martin Lema no descubrió la pólvora, porque lo único que está haciendo es denunciando, con el poder que le confiere su cargo, irregularidades que los trabajadores venimos manifestando hace años; antes los hacía Javier García, pero ambos no dicen que en su gobierno no había ni jeringas, ni gasas para trabajar, que los hospitales se caían a pedazos.
Llegamos a escuchar los trabajadores la triste frase "ustedes hacen que trabajan y yo que les pago" de un ex Presidente.

ASSE no está privatizando la salud, lo que se está haciendo es mucho peor: ASSE está financiando solapadamente a las grandes corporaciones privadas con fondos públicos.
Es un cheque en blanco que se le da a las mega corporaciones medicas para que el sistema no colapse. Pero quien gestiona estas mutualistas tienen sueldos, en algunos casos, al millón de pesos mensual, como lo denuncian los compañeros de la FUS y no paran de hacer obras.

A costa de Juan Pueblo, ASSE financia unas pocas empresas de salud privadas, que mueven millones de dólares, con un servicio que el mismo ASSE no solo está capacitado para darlo, sino que sería de mucha mejor calidad.

Se debe dar una discusión franca y sincera con respecto a este tema, el ambiente político nos dice que el presupuesto de ASSE es enorme, pero cuanto realmente queda en ASSE?

Los legisladores de la fuerza política que gobierna deberían interesarse más en el tema, saber lo que pasa dentro de ASSE. Para que oportunistas no lo utilicen políticamente y más importante para que los usuarios tengan una mejor atención y los trabajadores mejores condiciones.

Estamos abierto al diálogo y la discusión para seguir construyendo ASSE.

A diferencia del recurso electoral que busca la oposición, criticando y cuestionando sin que se le caiga una sola idea para mejorar la salud de los uruguayos porque en realidad no le interesa en lo más mínimo, los trabajadores buscamos resultados concretos para mejorar condiciones laborales, que como resultado tienen una mejor atención a los usuarios (que muchas veces somos nosotros mismos y nuestros familiares) y aportamos idea a diario en pos de mejorar los servicios. El mayor valor que cuenta ASSE son sus trabajadores debería darse cuenta y actuar en consecuencia.

Porque a diferencia de todos los cargos políticos que se encuentran de turno en la gestión de ASSE (son todos necesarios?), dentro de unos años los trabajadores seguiremos con la camiseta puesta de ASSE, creyendo que nos merecemos una salud publica digna para todos los uruguayos.

Se debe acabar con el lucro en la salud, debemos transitar hacia un Sistema Nacional de Salud Estatal y Publico en el cual todos seamos iguales y no exista una salud para ricos y otra para pobres.

Mucho se ha avanzado pero falta mucho por hacer, pero no existe cambio posible sin los trabajadores y usuarios organizados.